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b3d08a44780f5a271c67a1580c71fa48Como ciclista, celebro vivir en una ciudad donde es claro que la consciencia y respeto a las diferentes alternativas de movilidad, es cada vez mayor, se respeta y se le incluye. Como ciudadano estoy totalmente de acuerdo con las opiniones acerca de cómo ahora, mientras la regulación y convivencia se hace heterogéneas, el respecto a dichas leyes, y la responsabilidad de tener una interacción sana en el día a día es fundamental, y responsabilidad de todos. Pero como individuo, me preocupa ver que acciones positivas lleven a exigencias descontextualizadas o fuera de proporción, que llevan a muchos a la intolerancia, o a la recriminación de falsos problemas sociales en nuestra sociedad. 

Me explico: últimamente he leído muchos comentarios que rayan en el ataque hacia los ciclistas, los cuales van desde una condena por que (aún) la gente cree que las calles y avenidas son para los coches, y los ciclistas estorban y entorpecen la circulación, hasta recomendaciones de cómo “asustar” o tirar a los ciclistas de sus bicicletas “para que aprendan”. Inclusive hace poco, en el muro de alguien que conozco, leí una comparación con la comunidad homosexual (y su excesivamente largo acrónimo lleno de consonantes impronunciables), y sobre cómo, al obtener derechos se está obligado a comportarse de determinada manera para que aquellos que te dieron dicho reconocimiento, no se molesten y no te los quieran quitar después. Sobre esta última comparación no haré más comentarios.

Cycling in Mexico City (ITDP)

Cycling in Mexico City (ITDP)

Es totalmente cierto que, en una ciudad que lucha por alcanzar la modernidad, en un mar de corrupción y malos hábitos sociales, regular el uso de medios de transporte como la bicicleta, es algo fundamental y que, en consecuencia, si la ley busca proteger y pacificar la relación con el otro, lo menos que se puede hacer en consecuencia, es seguirla. Eso se llama sentido común, que en este caso debe ir acompañado de un instinto de supervivencia; usar casco, no ir en sentido contrario, traer luces por las noches y evitar las banquetas, no son sólo las reglas básicas que se deben seguir, sino una obviedad acerca de cómo cuidarse a uno mismo y evitar problemas con los demás. El problema comienza, creo yo, cuando lo que no cambia es la idea de que la prioridad son los autos. No hay nada más equivocado. Las calles son de todos por igual, y el orden, por vulnerabilidad, debe ser: primero el peatón, después el ciclista, el motociclista, el transporte público y al final el automóvil privado. ¿Por qué? Simplemente por el porcentaje de carros respecto de viandantes, además de, como dije antes, la vulnerabilidad.

Está muy bien exigir, y levantar la voz cuando un ciclista, o cualquier ciudadano, hace un uso incorrecto de la vía pública, pero cuando esas voces se convierten en gritos y llamados a la intolerancia, entonces estamos pasando la línea, y obtendremos exactamente lo que no queremos: más intolerancia y una convivencia más áspera y difícil.

En la bicicleta he encontrado, no sólo un medio de transporte, sino una actividad que me relaja, que me ayuda a mantenerme medianamente en forma, y un complemento a mi estilo de vida. Acepto que todos los que hacemos cosas diferentes a la mayoría – los vegetarianos, los ciclistas, los amantes de salvar mascotas o cualquier otro – tendemos a ver a los demás como moralmente inferiores, como que no entienden. Puede que así sea, puede que no comprendan tu estilo de vida, pero al mismo tiempo, desconozco sus razones para usar un auto, por horas y horas al día, comer dentro de él, y estar atascado en el tránsito, en lugar de buscar alternativas que les reduzcan el estrés, los lleven al mismo destino y que no alimenten una necesidad de pertenencia o satisfagan una aspiración falaz.

slide_262567_1744447_freeLa bicicleta no es un asunto de más o menos modernidad, ni de edad, ni de pose; es una manera de ser ante las características del lugar en que vivimos, lo cual incluye, como dije antes, que todos respetemos la ley (al menos que la conozcamos): cuando un ciclista se mete entre las líneas de autos para quedar hasta adelante lo hace por su seguridad, y por que eso dice el reglamento de transito; cuando circulamos ocupando todo el carril, es por la misma razón, y cuando, aun trayendo casco, luces, etc., los autos no entienden cosas como su desmedido uso del claxon, o que “cajuelear” a una bici es muy peligroso, entonces algo anda mal, y no son los ciclistas, que por suerte, en su mayoría respetamos la ley y la acatamos, a diferencia de los muchos coches que andan en sentido contrario (por que “sólo es media cuadra”), se pasan el alto en montón o se dan vueltas prohibidas…por mencionar algunas practicas muy comunes que los que asumo son automovilistas, y ponen sus reclamos en las redes sociales, no parecen ver con claridad.

¡Ah! Casi lo olvidaba: los carriles marcados, son para los ciclistas, si no los despejan, entonces ¿

por dónde circulamos?